“Cantabria debería tener un crecimiento del 3,2 o 3,4% y no conformarse con el 2,5%”

“La economía de Cantabria tiene una serie de ventajas, como es un desempleo por debajo del de otras autonomías, pero tiene que ser una economía que las aproveche mejor. El principal escollo es que tiene una fiscalidad muy agresiva con las pequeñas y medianas empresas con respecto a otras regiones cercanas e incluso con países que están a una hora y media o dos horas en avión. Es una pena porque resta potencia. En Cantabria hay déficit de inversión que debería apoyarse con una fiscalidad más positiva”.

 

Quien así habla es Daniel Lacalle, economista y divulgador habitual en medios de comunicación, que intervino en nuevo acto en el que disertó sobre las Oportunidades para la economía española en la era Trump.

IMG_20170403_113057

 

Para Lacalle, Cantabria debería tener más ambición en sus expectativas de crecimiento y no conformarse con el 2,5% de media nacional que se vaticina.

 

“Las previsiones de crecimiento de Cantabria para 2017 se sitúan en línea con el conjunto del país, un 2,5% -explicó-. Pero Cantabria debería tener un crecimiento cercano al 3,2 o 3,4%, atendiendo el gran potencial que tiene. Conformarse con el 2,5% no es bueno para España ni para Cantabria”.

 

No obstante, quiso dar un mensaje optimista y resaltó el comportamiento de las pequeñas y medianas empresas y las relaciones internacionales como dos factores muy importantes de la economía regional.

 

“La economía de Cantabria tiene una serie de factores muy positivos, como el avance del sector exterior y el incremento de las pymes por el crecimiento de la demanda interna. Más de la mitad de las empresas esperan una mayor facturación y una mejora del empleo”, resaltó.

 

2017, un año tranquilo

 

Al igual que otros intervinientes en las jornadas de CEMIDE, Lacalle considera que existe una incertidumbre internacional, derivada de los cambios políticos en economías como la británica y la estadounidense, pero que dichas incertidumbres pueden convertirse en oportunidades para España y para Cantabria.

 

“Con una oportunidad como es el Brexit y el auge de los países emergentes, Cantabria debería estar creciendo a tasas muy superiores”, sentenció, tras lo cual se mostró seguro de que 2017 será un buen año en términos de crecimiento y empleo.

 

“Para los organismos internacionales, España es uno de los dos o tres países que más crecen en la OCDE. Yo creo que 2017 será un año bueno y tranquilo. La expectativa de crecimiento de un 2,5% se puede revisar al alza porque la demanda y el consumo internos están al alza y se prevé una mayor creación de empleo.”

 

No desea, sin embargo, que la bonanza de hace una década se repita, sino que el crecimiento del país, las empresas y los ciudadanos sea más racional. Para él, la recuperación tiene que traducirse en el incremento de la renta disponible por los ciudadanos mediante un aflojamiento de la presión fiscal.

 

“Cuando hablamos de recuperación se pone como baremo los años 2006 y 2007, que fueron un exceso en todos los sentidos –dijo-. Pero las familias han sufrido un aumento importante de la presión fiscal que se nota en el consumo, sobre todo de ocio. Nunca volveremos a los niveles de 2004-2007 y gracias a Dios porque fueron una locura. Y hay que devolver el esfuerzo fiscal, que en España es uno de los más altos de la OCDE,

realizado por las familias y las empresas”.

 

Acuerdo Reino Unido/UE

 

También se mostró convencido de que la salida de Reino Unido de la Unión Europea (Brexit) se saldará con un acuerdo de conveniencia, más allá de las posturas maximalistas de hoy.

 

Para Lacalle, que reside en Londres, “Reino Unido parte de una posición negociadora que lo quiere todo y la UE parte de otra en que no concede nada. Los mensajes son maximalistas y agresivos. Como en el juego de suma cero, ninguno de los mensajes son constructivos y se ajustan a la realidad. De hecho no ha habido una debacle (desde el anuncio del Brexit) y las previsiones de crecimiento de Reino Unido y UE se han revisado al alza desde el referéndum. Habrá un acuerdo con el Reino Unido –aventuró- porque conviene a ambos y no será un acuerdo ‘noruego’ o ‘suizo’. Habrá una solución ‘británica’ para el Reino Unido.