“La Responsabilidad Social Corporativa no es para que nos quieran más, sino para competir mejor”

Max Gosch, director de UHY Fay & Co, que participó en un foro de CEMIDE y CEOE, calificó de “aberrante” el marco legal que regula la responsabilidad penal de administradores y directivos de empresa.

 

“La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no es para que nos quieran más, sino para tener una ventaja competitiva”. Quien así habla es Max Gosch, socio director de UHY Fay & Co y uno de los mayores expertos en buen gobierno y sostenibilidad de las empresas, el cual impartió el pasado jueves una conferencia organizada por CEMIDE y CEOE-CEPYME Cantabria ante un nutrido grupo de empresarios.

 

Gosch dio cuenta de cómo él mismo ha recorrido el camino del escepticismo a la apuesta por la RSC, que ha pasado en el ámbito empresarial y financiero de ser algo en apariencia accesorio a convertirse en elemento vital para cualquier empresa que quiera competir, en especial en el campo internacional, en donde se mira con lupa, a la hora de entablar relaciones, qué prácticas y códigos aplica una empresa tanto de puertas adentro como en el exterior.

 

“Un Plan de Responsabilidad Social es básico para la internacionalización”, agregó. “Es un modelo de gestión a largo plazo que se ha de incardinar en todos los proyectos”. El resultado, en palabras suyas, ha de ser “la espiral virtuosa de la competitividad” que, a partir de tres campos de actuación (económico, social y medioambiental), solo puede ser producto del buen gobierno de una empresa, algo que ha de tomarse sí o sí. “Si no somos sostenibles, el mercado nos va a echar”

 

En este contexto, Gosch, quien compareció acompañado de Andrea Duque, responsable de RSC en UHY Fay & Co, mostró su preocupación por el “peligro” que actualmente entraña el marco normativo que regula la responsabilidad penal y social de las empresas. La directiva europea y su trasposición a la legislación española, así como lo reflejado en el Código Penal, lleva a que el administrador o directivo de una sociedad sea responsable penalmente de las contingencias que puedan ocurrir en su empresa, con un elevado grado ambigüedad e “inseguridad jurídica” que Gosch espera vaya a clarificarse con el tiempo. Y este marco normativo resbaladizo no solo es de incumbencia de las grandes empresas, sino que afecta también a las pymes, dijo.

 

“El cerco se estrecha y el marco normativo es cada vez más exigente. Cada día la responsabilidad es más fuerte. Un administrador ha de soportar la prueba de carga y no podrá acogerse a la presunción de inocencia. Será él quien tenga que demostrar que no hubo dolo o culpa”, explicó.

 

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